Lula da Silva gana el balotaje en Brasil y logra un cuarto mandato tras remontar la primera vuelta
El presidente brasileño se impuso por un margen estrecho frente a Flávio Bolsonaro, en una elección marcada por un giro hacia las redes sociales, la movilización de jóvenes y el respaldo de figuras de la cultura.
Luiz Inácio Lula da Silva ganó este domingo 25 de octubre la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, al derrotar al senador Flávio Bolsonaro en una votación muy reñida. Con este resultado, se convierte en el primer presidente brasileño en acceder a un cuarto mandato.
El triunfo llega luego de un escenario adverso. En la primera vuelta, Bolsonaro había quedado en primer lugar, y desde la redemocratización ningún candidato que terminó segundo en esa instancia había ganado el balotaje. Las últimas encuestas, además, mostraban una leve ventaja para el candidato del Partido Liberal.
El fin de la escala 6x1
En la recta final de la campaña, Lula consiguió un logro clave. El Senado aprobó la reforma que pone fin a la jornada laboral 6x1 y concede a los trabajadores dos días libres por semana sin reducir el salario. La propuesta fue aprobada por 75 votos a favor y uno en contra, once días antes del balotaje. Se trataba de la promesa estrella de su campaña desde comienzos de año. Lula asistió a la promulgación en el Senado el 16 de octubre, nueve días antes de la votación. Lula logra triunfo en recta final de campaña: Senado aprueba histórica reducción de la jornada laboral en Brasil.
La medida establece una transición gradual: a los 60 días de la promulgación las empresas deberán adoptar el esquema 5x2 y reducir la jornada máxima a 42 horas semanales, y 12 meses después el límite bajará a 40 horas. Un estudio sindical estimó que podría beneficiar a 26,8 millones de trabajadores.
El tema ocupó un lugar central en el discurso de campaña. Lula advirtió en un acto en Minas Gerais que una victoria bolsonarista podría revertir la medida. Flávio Bolsonaro, que había criticado la propuesta, terminó votando a favor y luego indicó a empresarios que revisaría el texto si resultaba electo. prensa-latinalatercera
El voto indeciso y los debates
Según analistas que siguieron el último debate, los votantes fieles de cada candidato se mantuvieron firmes, mientras que los indecisos, sobre todo de los sectores de menores ingresos, se inclinaron por Lula. Esto se explicó más por los errores de su rival que por las propuestas del presidente.
En los debates, Lula buscó asociar el programa económico de Flávio Bolsonaro con el ajuste y la “motosierra” del presidente argentino Javier Milei. También acusó a la familia Bolsonaro de estar subordinada a intereses estadounidenses, cuestionó la cercanía del senador con Donald Trump y le pidió explicaciones por gestiones vinculadas al financiamiento de una película sobre Jair Bolsonaro. Además, obtuvo una amplia ventaja entre los brasileños residentes en el exterior.
El giro digital
Tras la primera vuelta, la campaña del Partido de los Trabajadores cambió de estrategia. Hasta entonces, se centraba en replicar discursos institucionales del presidente, sin contacto directo con sus seguidores. Luego, Lula pasó a publicar videos tipo selfi donde se dirige a la gente en un tono cercano, y el equipo sumó a jóvenes legisladores e influencers con fuerte presencia en redes.
Una de las figuras de ese cambio fue la diputada electa Ana Elisa Santos, de 21 años, por Minas Gerais, quien obtuvo medio millón de votos en su debut electoral y trabajó con el equipo de comunicación del presidente para fortalecer su presencia digital.
Una red de apoyo distribuida
Además de la campaña oficial, se activó una red descentralizada de apoyo. Grupos de WhatsApp, comunidades de fans, parlamentarios jóvenes, artistas y creadores de contenido produjeron mensajes y convocaron movilizaciones por iniciativa propia. Estudiantes y movimientos sociales también participaron, y se observó presencia juvenil en apoyo a Lula en ciudades como San Pablo, Río de Janeiro, Brasilia y Belo Horizonte. La campaña apuntó, además, a reducir la abstención.
Apoyo de la cultura
En Brasil, el músico Caetano Veloso encabezó un acto en Copacabana junto a otros artistas, ante miles de personas. También expresaron su respaldo Anitta, Wagner Moura y Fernanda Torres. A nivel internacional, los cineastas Pedro Almodóvar y Guillermo del Toro, y los actores Javier Bardem y Mark Ruffalo, difundieron un video llamando a votar por Lula.
El factor evangélico a favor de Flávio Bolsonaro
Las iglesias evangélicas fueron uno de los principales respaldos de su rival. Los evangélicos representan casi un tercio de la población brasileña, y en una elección tan ajustada su voto era considerado decisivo. Entre ellos, Flávio Bolsonaro tenía una amplia ventaja sobre Lula en las encuestas. El pastor Silas Malafaia, uno de los líderes evangélicos más influyentes del país, lo definió como el candidato favorito de los evangélicos. Según un análisis, líderes de las iglesias pentecostales se alinearon con él, aunque con menos entusiasmo que el que llevó a su padre a la presidencia en 2018. Además, su acercamiento a Israel fue leído como una estrategia dirigida a este electorado. El voto evangélico, un apoyo conservador clave para Flávio Bolsonaro frente a Lula.
Lula, por su parte, redobló los esfuerzos para dialogar con este sector, y el PT llegó a la elección con un trabajo de acercamiento en la comunidad evangélica, que había mejorado su posición antes de la campaña. Los especialistas advierten, además, que el electorado evangélico no es homogéneo: hay quienes siguen a sus pastores y quienes votan según sus preocupaciones por la economía, el empleo o la vida cotidiana. El voto evangélico, un apoyo conservador clave para Flávio Bolsonaro frente a Lula.
Un fenómeno en ambos bandos
La movilización digital y cultural no fue exclusiva de un candidato. Flávio Bolsonaro contó con el apoyo de cantantes de sertanejo, como Gusttavo Lima y Ana Castela, y de futbolistas como Neymar, y los influencers políticos también tuvieron un papel destacado en la campaña opositora. Lula, de hecho, había comenzado con un déficit en redes: su propia campaña reconocía que la página de su rival tenía casi tres veces más interacción pese a contar con menos seguidores.
Un país dividido
El resultado refleja un Brasil polarizado. Bolsonaro había ganado la primera vuelta gracias a su desempeño en el Sudeste, en particular en San Pablo y Minas Gerais, y no todos los análisis coinciden en que el debate final haya favorecido a Lula.
Dado lo ajustado de la diferencia, aún no es posible determinar cuánto pesó cada factor en el resultado, incluidos el fin de la escala 6x1, las redes, los apoyos culturales y el voto evangélico. Las explicaciones más sólidas llegarán en los próximos días, con estudios posteriores como encuestas de salida y análisis por edad y por zona.
La Voz Oral
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